Nueva etapa y confesiones.

Llevo desde el verano sin escribir, y lo último que había en el blog era un post de mi amiga Cristina que amablemente cubrió un hueco que yo no podía. Al final el blog se ha convertido en un espacio de confesiones y relatos personales, y cuando tengo mis sentidos puestos en otros asuntos, resulta que no me sale escribir.

¿Y qué ha sido eso que me tenía “secuestrada”?

Llevamos casi 6 años de muchos cambios en la familia, desde que nació Candela todo se nos ha dado la vuelta, y puesto del derecho y del revés varias veces, ABSOLUTAMENTE TODO. No somos ni la sombra de lo que éramos en casi ningún aspecto de nuestra vida. Con cada nacimiento de nuestros hijos los adultos también hemos vuelto a nacer y los cambios y adaptaciones, están siendo constantes. ¿Está siendo duro? Si mucho, pero nos está haciendo más fuertes, CONSCIENTES y LIBRES. Por el camino hemos abandonado aquello que no nos gusta, nos estamos afianzando en las cosas que nos hacen felices y vamos creando nuevas relaciones y caminos que nos iluminan y aportan calor.

Os cuento todo esto porque creo que justo ahora, después de este recorrido maravilloso, por fin parece que me encuentro en un periodo de calma, y en un momento de consciencia suficiente, sin dudas, de la que sale sola, sin forzar, que me está permitiendo descansar. Ya no estoy en esa búsqueda constante de información que apoyara todo aquello que nuestra familia estaba viviendo respecto a la crianza, ya no lucho contra corriente, ni me defiendo, ni doy explicaciones. Simplemente actúo como me parece y disfruto de ello. Y en gran parte todo está empezando a encajar gracias al nuevo colegio de mis hijos. Desde que el año pasado tomamos la decisión del cambio, hasta ahora que estamos terminando con la adaptación de Nacho, este ha sido el centro de mi foco tanto a nivel físico como emocional, nuestro gran “proyecto” que no me estaba permitiendo dedicar tiempo a lo demás.

Quizá penséis que estoy siendo un poco exagerada y que un cambio de cole tampoco es para tanto. Efectivamente no lo sería si el nuevo cole no fuera uno de esos que ahora llaman escuelas, activas/libres, en el que los niños “no hacen nada más que jugar”. No sería para tanto si no fuese este el segundo cambio de colegio y no estuviéramos ya con pocas ganas de equivocarnos de nuevo. No lo sería, si no dejáramos atrás plaza asegurada para los dos peques en la escuela pública más guay de nuestro municipio. No lo sería si la nueva escuela no estuviera a 17km de nuestra casa. Y tampoco lo sería si, por desgracia, no fuera una escuela privada, para la que hemos tenido y tenemos que echar muchos números. Estos meses hemos tenido que lidiar con todo esto, con nuestras propias dudas, con las dudas y comentarios de los demás, y con los gestos de los que ya nos dan por perdidos y prefieren no interesarse.

¿Algo más que confesar?

Si. No tengo clara la deriva que ha de tomar “fincolorado”. El blog ha traído cosas maravillosas a mi vida: Me ha servido de terapia, he dado a conocer mi punto de vista respecto la crianza a mi entorno, con él he ordenado mis ideas, me he empezado a expresar mejor y en consecuencia me han entendido mejor. También gracias al blog he conocido un grupo de madres estupendas con las que me siento arropada, un verdadero grupo de apoyo sin juicios. Por cierto, siempre lo recomiendo, si tu entorno no entiende tu forma de criar, escribe un blog, cuando planteas tus ideas desde el corazón, la vida se torna más amable.

Pero también me he sentido juzgada a veces. En principio empiezas a escribir con mucho cariño para que te lea tu entorno cercano, e ingenuamente piensas que nadie va a juzgarte por expresar tus ideas …… esperando que la gente sea respetuosa, pero resulta que no es así. Y un día tienes una conversación con alguien que nunca te ha dicho que te haya leído, pero utiliza frases exactas de tu blog en tu contra, pero por supuesto sin haber entendido absolutamente nada, sólo intentando tergiversar a su favor. Me ha pasado sólo en dos ocasiones, pero la sensación ha sido repugnante, como si alguien lee tu diario personal y te echa cosas en cara.

Así que ya me queda claro, que este formato lo lee tanto gente bonita a quien le gusta o no lo que cuento, pero opina y comenta desde el respeto, como gente que por mucho que lea no entiende nada de nada. Este es el otro motivo de mi “parón literario”, porque en el blog cuento mi experiencia con la crianza, pero por extensión están incluidos algunos fragmentos chiquititos de la vida de mis hijos y aunque a mi no se me ocurre de que manera puede ser mal utilizada esta información, con la experiencia que os he contado antes, ya me queda claro que hay gente con la cabeza llena de serrín. Si me pasa esto a mi, no quiero ni pensar por lo que pueden pasar otras mamis que tienen blogs grandes, de los de verdad.

Toma ya! No está mal el post para no querer contar cosas personales, eh?

Así que Tranquilos miles y miles de fans (tía Merce y mi hermana), que no abandono, sólo tengo que ver la manera de contar las cosas de forma que me haga sentir bien. Este post de confesiones es el punto de partida para una etapa nueva, a ver si ahora me acompaña la constancia. 🙂

 

 

 

Anuncios

2 comentarios sobre “Nueva etapa y confesiones.

  1. Querida Sara,
    Te conocí en una etapa de tu vida muy diferente a la actual, fuimos juntas al colegio y ni siquiera éramos “mejores amigas”, pero al leer por casualidad tu blog tras ese parón del que hablas – que conste que seguramente leeré más ahora que lo conozco – he de confesar que me ha sorprendido muy gratamente. Adoro esa dedicación incondicional a tus hijos, a darles lo mejor aunque sea un sacrificio y a disfrutar de la vida con y por ellos.
    Humildemente te pido que no dejes de escribir, no sólo por el bien que te pueda hacer a ti, y por la mucha o poca gente que te lea gratamente, sino también porque esos que te critican o juzgan, esos muy bien llamados cabeza de serrín, no merecen que te retires. El mejor consejo que te puedo dar, y créeme que se de lo que te hablo , es que les ignores y sonrias a la vida, porque muchos ni de lejos lograrán dar a sus hijos lo que tu les das a los tuyos, y sus críticas no son más que defensas a su ignorancia y envidia.
    Un abrazo fuerte,
    Miriam

    Me gusta

    1. Hola Miriam, me emociona que hayas escrito y leas el blog!! Te agradezco tus palabras, da gusto “exponerse” cuando recibes el cariño y los comentarios de gente bonita, y si además son viejos amigos del cole, ya ni te cuento. Cada vez que nace un bebé, nace una mamá, y una familia nueva (así lo veo yo), son momentos tan delicados, especiales y vulnerables a veces que todo apoyo es poco, y lo demás SOBRA. Y por desgracia nos convertimos en el blanco de juicios y críticas, sobre todo las mamás. Yo se que nuestra “nueva familia” cría un poco diferente a lo que mucha gente está acostumbrada, de eso trata el blog, de un punto de vista nuevo desde el amor y cariño a TODAS las familias. Gracias bonita de nuevo por tus comentarios!!!! Y nos seguimos por redes sociales que a mi me encanta tu IG. 🙂

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s