El paso a primaria.

Imaginad un acto de graduación de niños de infantil el último día de clase, es un acto algo distinto a lo que estamos acostumbrados porque están ellos solos con sus profes y amigos, sin espectadores porque no es un espectáculo, es un momento íntimo que no trata de agradar a nadie, trata de ayudarles a ellos en un acto simbólico de preparación para la nueva etapa, centrado en ellos.

Imaginad a esos mismos niños llevando puestas sus bandas de graduado, hechas con telas de colores, cada una distinta, cosidas y adornadas por ellos mismos durante semanas a su gusto. Semanas de preparación, de cierre y de alegría, semanas de despedida en las que han hablado mucho sobre lo hecho este año, sobre lo que harán el año que viene, han visitado el nuevo edificio, y han compartido algunos días ya con los mayores.

Imaginad a los niños y niñas con sus bandas, cruzando la puerta que separa infantil y primaria en un acto íntimo, simbólico y maravilloso, puerta bellamente adornada con flores de colores. Al otro lado de la puerta los mayores les reciben en un pasillo de bienvenida y jalean uno por uno a cada niño y niña que pasa, la directora y la nueva profesora a la que ya conocen esperando al otro lado.

Estamos preparados e ilusionados con esta nueva etapa. !Primaria here we GO!

 

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4 falsos mitos sobre las escuelas alternativas.

Las escuelas de pedagogías innovadoras, también llamadas escuelas libres, activas, vivas o alternativas son todavía poco conocidas, nosotros llevamos como 4 años buscando información sobre ellas, leyendo todo lo que caía en mis manos, visitando todas las que hemos podido y desde hace un año disfrutando de una. Salirse de la zona de comfort no es fácil, surgen dudas y reconozco que da vértigo, pero después de un año de VIVIRLO, os puedo decir que no podemos estar más contentos y que ojalá hubiéramos tenido la oportunidad de haberlo hecho antes.

Hace unas semanas, cuando estaba terminando el curso, fuimos a una reunión del cole en la que la directora hablaba de algunos de los FALSOS MITOS sobre este tipo de escuelas. Me pareció fantástico el resumen porque algunos de ellos nos rondaban a nosotros en la cabeza a principio de curso, y con el transcurso del mismo hemos llegado a las mismas conclusiones. Basándonos en nuestra experiencia os comparto 4 de ellos que creo se pueden aplicar a muchas de estas escuelas:

1. Los niños “viven en una burbuja”.

Esta era nuestra principal inquietud a principio de curso, nosotros no queríamos que nuestros hijos estuvieran aislados del mundo y de la realidad, por supuesto de la realidad de unos niños de 3 y 5 años, y hemos podido comprobar que no ha sido así. En el nuevo cole los niños también pegan, insultan y dicen palabrotas, se pelean y hacen daño, como en todos los colegios del mundo, la diferencia está en el acompañamiento. Lo que nosotros hemos vivido es que en las escuelas tradicionales hay un déficit de acompañamiento en estas situaciones, por mucho amor e interés que ponga un profesor, con ratios de 20-30 niños por docente es IMPOSIBLE atender estos aspectos, básicos siempre, pero especialmente con estas edades.

2. No hay violencia en este tipo de escuelas.

Este punto tiene mucho que ver con el anterior. Os diré que si hay violencia entre los peques en estos colegios, como en todos, claro que la hay. Pero de nuevo los ratios profesor/alumno permiten hacer un seguimiento muy de cerca, se actúa rápido y la actitud consiste en NO PERMITIR, hablar, explicar y ofrecer alternativas al niño que siente un malestar y lo ha expresado de forma violenta.

3. Serán adultos equilibrados emocionalmente.

Para empezar, yo no entiendo muy bien que es ser equilibrado emocionalmente, quiero decir que no creo que haya un consenso general para ello. Además como ya he comentado, los niños y niñas que asisten a estas escuelas no viven en una burbuja, tienen vida, amistades, familia y experiencias fuera de la escuela. Así que el equilibrio, sea lo que sea, no está asegurado. Lo que si es verdad es que se le da mucha importancia a lo emocional y se trata de ofrecer herramientas al respecto que les puedan ser útiles.

4. Tendrán el mismo nivel académico que en una escuela tradicional.

Es imposible asegurar esto, porque además cada niño tiene un nivel y unas inquietudes. Lo que si es verdad es que la cantidad de materia que se preparan es menor, no dedican tanto tiempo a la adquisición de conocimientos como tal, sino que todo está englobado en un contexto, y el conocimiento parte de una emoción. Ahora bien, efectivamente en las escuelas tradicionales tratarán más temas y materias, pero ¿Cuántas de ellas serán aprendidas, recordadas y asimiladas?

Espero que este post os haya sido de ayuda, criar distinto es MUY DIFÍCIL en un sistema tradicional, se puede hacer con mucho esfuerzo y viviendo una auténtica CONTRADICCIÓN entre lo que los niños y niñas ven el el cole y lo que ven en casa. Cuando decidimos salirnos del sistema, además de dudas sobre lo nuevo y desconocido, yo no sabía si nos estábamos convirtiendo en “COBARDES O VALIENTES” …….. quizá suene un poco dramático, pero así es como me sentía al abandonar un sistema por el que estaba luchando, intentando que fuera más amable y respetuoso. Ahora ya os puedo decir que no nos hemos convertido en ninguna de las dos cosas, que lo único que nos ha pasado es que somos un poquito más LIBRES.

¿Qué dudas tienes sobre este tipo de escuelas?

Dos años de aprendizaje.

-Mamá, de este cole llego muy cansada a casa.

-Ajam, ¿Y en el otro no te cansabas?

-Pues, a ver …. en este cole se me cansa el cuerpo, y en el otro se me cansaba mucho la cabeza. ¿Lo entiendes?

-Si amor, lo entiendo.

¡Cómo no voy a entenderlo! Si llevábamos dos años observando como te marchitabas. Y a pesar de todo hemos conseguido que te mantuvieras alegre, inocente, curiosa, generosa, feliz, segura y amada. Pero sólo eso, manteniéndote, con mucho esfuerzo, estando muy atentos y preocupados. Eso que te “cansaba la cabeza” era ESTRÉS, y en esas condiciones no hay quien se despliegue, sólo nos quedaba “sobrevivir” y esperar que nuestra semilla de luz y amor quedara en ti.

Pero hija, no han sido sólo dos años de preocupación lo que hemos vivido en el antiguo cole, también aprendimos muchas cosas:

Tan sólo tenías 3 años cuando tuvimos que explicarte que no estaba bien que tu profe rompiera dibujos o trabajos, porque no estaban como a ella le parecía que debían estar.

Que todos lloramos lo que necesitamos y que si te quedabas llorando en el cole papá y mamá no nos íbamos muy tristes al trabajo, eso no debía preocuparte porque somos adultos y sabemos relativizar. Que en casa no lloramos solitos apartados en una silla, que nos consolamos, ayudamos y que nunca vamos a prohibir a nadie que acuda en ayuda de un amigo.

Muy pronto tuvimos que explicarte también lo que es un chantaje, que podías llorar todo lo que necesitaras y que igualmente ibas a ir a la excursión, aunque tu profe te dijera lo contrario. Y que la maqueta de dinosaurio que tenías en clase no te vigilaba para que te portaras bien, no tenías que asustarte de una maqueta, ni hacer las cosas de forma correcta por miedo.

Aprendiste un poquito lo que era la ironía, te hizo mucha gracia el día que me dijiste que en clase tenías que hablar con la boca, porque la profe os regañaba y decía que hablar con la cabeza sólo lo hacían los burros, entonces te contesté que tu profe debía tener muchos burros en su familia para saber eso tan bien. Primero me miraste con cara de pilla y luego te partías de la risa.

Tenías tan sólo 4 añitos cuando aprendiste que beber agua cuando tu cuerpo lo necesita no es que te sirvan agua en un vaso después del patio (sólo si ese días has llevado vaso). Tú solita aprendiste lo que es la burla, no te lo enseñó un compañero, sino tu profesora, cuidadora y adulta de referencia cuando un día alguien olvidó el vaso y la profe dijo en alto en clase “todos podéis beber del vaso, menos tú que puedes ir al baño a beber como un perrito”, con ese tonito que rápido registraste.

Así que también aprendiste lo que es tener mala leche, hacer las cosas a mala leche y lo llamaste “no tener buen corazón” porque cuando algún compañero se atrevía a confesar que se le había pasado recoger algo, la profe lo cogía y se lo tiraba al suelo para que lo recogiera de nuevo.

También aprendiste que ir al baño cuando lo necesitas no es levantar la mano, esperar a que te atiendan, y si no te atienden hacérselo encima, como le pasaba a tus amigos porque les daba miedo levantarse sin permiso. O que un niño de 4 años no se hace caca encima “APOSTA” como le dijo tu profe a un amigo delante de todos, entre “QUEAAASCO” y “QUEAAASCO”.

En fin hija, entre todo esto, lo que no nos hayamos enterado y lo que nos reservamos, como verás no han sido dos años en balde, muy estresantes para todos pero no en balde. Nosotros también teníamos las cabezas muy cansadas como tú, y aunque ya estábamos inmersos en esta forma nuestra de criar y acompañar, estos dos años nos han precipitado el aprendizaje a todos. Ahora estoy muy contenta porque esta desagradable experiencia nos ha hecho crecer como personas, porque hemos aprendido que cuando algo no te gusta hay que hacer todo lo posible para cambiarlo y sobre todo porque estamos viendo que esa semilla de luz y amor sigue intacta y ahora en continuo crecimiento. Te quiero mucho mi niña.

**Por cierto, si has leído hasta aquí, te parece interesante lo que escribo, piensas que hay otra forma más humana, amable y respetuosa de acompañar a nuestros hijos, esto que cuento es sólo un trocito de nuestra experiencia personal en el CEIP Teresa Berganza de Boadilla del Monte, donde hay profesores estupendos que hacen lo que pueden con la precariedad de medios de que disponen. Pero también puedes tener tan mala suerte como nosotros y tener que sufrir una profesora autoritaria y “con mal corazón” durante los tres años que dura la etapa infantil. Cuando estuvimos en el CEIP Teresa Berganza de Boadilla del Monte hicimos todo lo que pudimos para que no fuera así, para que todo fuera más amable, nos reunimos con profesora, coordinadora y dirección en más de una ocasión sin suficientes mejoras, así que como nuestros hijos crecían y no podían esperar el cambio, decidimos irnos. Escribo este post para que si estás en una situación parecida, intentando criar de forma respetuosa, buscando colegio por la zona, al menos tengas esta información. **

 

¿Harás huelga feminista el 8M?

Hubo un tiempo en que yo vivía en los mundos de Yupi: licenciada, con un trabajo “bien” remunerado, pareja, casa, coche e independencia. Entonces pensaba que aquello del feminismo era algo del pasado, y que yo no era feminista, sino que creía en la igualdad. Entonces me quedé en el paro y perdí la cuenta de las veces que me preguntaron en las entrevistas de trabajo si pensaba tener hijos, y ese fue mi primer golpe de realidad respecto a las injusticias que podemos llegar a sufrir las mujeres simplemente por ser.

Después, hace casi 6 años fui madre por primera vez, y aunque al principio no sabía ponerle nombre a esa forma de criar nuestra, ya estaba inmersa en la senda de la crianza con apego, consciente y respetuosa. Entonces me declaré ANTIfeminista, porque me daban ganas de vomitar cada vez que alguna feminista cargaba contra madres que elegían quedarse en casa a criar a sus hijos o criticaban a madres que daban el pecho porque lo que había que hacer era quitarle el pecho al bebé para que el padre pudiera darle biberones en pro de la “igualdad” y así la mamá pudiera incorporarse al mundo laboral lo antes posible. No me entraba ni me entra en la cabeza que para ser feministas tuviéramos que deshumanizarnos de esa manera, olvidarnos de nuestra naturaleza y de nuestro instinto y sobre todo dejar de lado las necesidades de nuestras crías. Y además me horrorizaba y sigue horrorizando que para ser feministas tengamos que dejar de ser mujeres y convertirnos en máquinas de producir al servicio del sistema, que lo que no quiere son personas íntegras, ni capaces ni libres, ni conscientes, simplemente productivas. Perdí también la fe en las mujeres, lo que percibía en aquel momento era que la crianza se había convertido en una competición, en un cúmulo de mentiras, apariencias, críticas y juicios de unas sobre otras, en mujeres solas aparentando ser las mismas de siempre, cargando con todo, con los niños, con las casas y con sus vidas “intactas” tras sus maternidades, negando sus sentimientos y los de sus crías. Y me sentía muy sola.

Entonces me lancé al mundo virtual y encontré mujeres y madres con mis mismas inquietudes, mujeres conscientes y orgullosas de su naturaleza, mujeres ayudando a mujeres en su estilo de crianza fuera el que fuera, mujeres empáticas, atentas, instintivas, cuidadoras y sabias. También encontré mi tribu no virtual de mujeres poderosas, tan distintas todas pero con el objetivo común de mejorar el mundo a través de la educación, el amor y el respeto a nuestros hijos.

Y así fue como recuperé el orgullo de ser mujer y me abracé de nuevo al feminismo y me reconozco feminista hasta el último poro de mi piel. Aunque en algún momento me he podido sentir poco representada por este movimiento, somos tantas y tan diversas que es muy difícil que coincidamos en todo, y gente desagradable hay en todas partes y en todos los colectivos. Pero en lo básico, en nuestros derechos y libertades estamos todas de acuerdo. He leído el manifiesto feminista del 8M, han conseguido un manifiesto actual con mucha fuerza y que engloba muchas realidades feministas, no sólo las de las trabajadoras, y problemas que sufrimos todas, os dejo un extracto de las reivindicaciones:

  • “Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!”
  • “Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!”
  • “La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas.”
  • “Pedimos la cotitularidad de las pensiones y que el tiempo dedicado a tareas de cuidado, o que hemos desarrollado en el campo, sea reconocido en el cálculo de las pensiones al igual que el trabajo laboral y luchamos  por  la ratificación del convenio 189 de la OIT que regula el trabajo doméstico.”

Además esta huelga no es sólo para nosotras que vivimos en el “privilegiado” primer mundo, la vida es terriblemente dura para las mujeres en otras culturas y todo este movimiento va también por ellas.

¿Voy a hacer huelga feminista el 8M?

Si, seguro que si, en la medida de mis posibilidades haré huelga el 8M para dar visibilidad al movimiento feminista. No faltaré al trabajo, pero haré huelga de consumo y huelga de cuidados y hablaré de todo esto en casa con mis hijos.  Seguiré esforzándome cada día para ofrecer a mis hijos una educación feminista que mejore las cosas en el futuro, y seguiré con la lucha diaria de la corresponsabilidad en el hogar y cuidados de la familia. Además de poner mi granito de arena con este post.

¿Y tú qué vas a hacer?