El paso a primaria.

Imaginad un acto de graduación de niños de infantil el último día de clase, es un acto algo distinto a lo que estamos acostumbrados porque están ellos solos con sus profes y amigos, sin espectadores porque no es un espectáculo, es un momento íntimo que no trata de agradar a nadie, trata de ayudarles a ellos en un acto simbólico de preparación para la nueva etapa, centrado en ellos.

Imaginad a esos mismos niños llevando puestas sus bandas de graduado, hechas con telas de colores, cada una distinta, cosidas y adornadas por ellos mismos durante semanas a su gusto. Semanas de preparación, de cierre y de alegría, semanas de despedida en las que han hablado mucho sobre lo hecho este año, sobre lo que harán el año que viene, han visitado el nuevo edificio, y han compartido algunos días ya con los mayores.

Imaginad a los niños y niñas con sus bandas, cruzando la puerta que separa infantil y primaria en un acto íntimo, simbólico y maravilloso, puerta bellamente adornada con flores de colores. Al otro lado de la puerta los mayores les reciben en un pasillo de bienvenida y jalean uno por uno a cada niño y niña que pasa, la directora y la nueva profesora a la que ya conocen esperando al otro lado.

Estamos preparados e ilusionados con esta nueva etapa. !Primaria here we GO!

 

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5 Canciones para la maternidad y un libro de crianza consciente.

Es hermoso tener cerca a futuros padres, con ellos revivo un poco mis embarazos, las dudas, las alegrías, las emociones y sobre todo, la consciencia del maravilloso proceso de transformación. Con cada nacimiento de un bebé nace una nueva familia y los adultos renacen, pocas cosas volverán a ser iguales.

Os voy a dejar en este post mi lista favorita de canciones sobre maternidad/paternidad, a mi al menos me emocionan mucho. Y también un libro maravilloso para leer antes, durante y después del embarazo, perfecto y generoso porque además es de descarga gratuita. Empezamos:

  1. Tanit Navarro: “Al otro lado de la piel”.

“Semilla de vida, que habitas en mi cuerpo, creciendo nueve lunas en la cueva interior ….. del amor …”. Así comienza ni más ni menos esta preciosa canción del disco “Nueve lunas” dedicado al completo a la maternidad. No hay nada parecido al vínculo de apego entre un bebé y una madre desde el embarazo y nadie más tendrá nunca ese vínculo, tendrán otros, pero no ese. También puedes visitar su web y su bonito proyecto mamacanta.


Tanit Navarro - Al otro lado de la piel

2. Luísa Sobral: “Para ti”.

Luísa es la hermana del eurovisivo Salvador Sobral y autora de la canción con la que su hermano ganó el festival. En “Para ti” canta con ternura y una sensibilidad especial a su futuro bebé. Durante el embarazo se prepara el cuerpo pero también el alma para una entrega sin condiciones.


Luísa Sobral -

3 . Jorge Drexler y Pedro Guerra: “Cuídame”.

Dos de mis autores favoritos y de mis hijos, unidos en una bella canción oda a los cuidados, a la fragilidad y la ternura. Nadie ni nada te va a necesitar tanto como un hijo, cuidar y sentirse cuidado será una experiencia única para ambos. También será esencial el rol de las parejas, cuando la haya: cuidar, apoyar, acompañar y estar para todo lo que se necesite, que va a ser mucho.


Jorge Drexler y Pedro Guerra -

4. Carolina Deslandes: “A vida toda”. 

La vida podrá dar mil vueltas, ponerse del derecho, del revés, de lado y de canto cientos de veces. Podrás vivir en mil sitios, cambiar de trabajo, de casa, de ciudad, de amigos y de pareja, pero el amor por un hijo seguro que será para toda la vida. Seguro. 


Carolina Deslandes -

5. Joan Manuel Serrat: “Esos locos bajitos”.

No podía faltar Joan Manuel en mi lista, no sabéis la de viajes en coche que he hecho de pequeña escuchándole y cantándole, pues esta canción nunca me había emocionado de verdad hasta que fui madre, y es que hace tiempo que pienso que las cosas las recibimos y nos calan sólo cuando estamos preparados para ello.

Según han ido creciendo mis pequeños, y el cansancio me ha permitido reflexionar, he sido más consciente de la gran responsabilidad que son los hijos, no sólo para nosotros, también para la sociedad que queremos. Los hijos no nos escucharán demasiado, pero serán nuestro reflejo, y aunque lo desees es probable que no crezcan todo lo libres que quieres.


Joan Manuel Serrat-

Y ahora el libro: “Mamamorfosis. Las 200 caras de la luna”.

Este proyecto colaborativo en el que 200 madres comparten su experiencia de embarazo, parto y crianza, es el libro que a mi me hubiera gustado leer cuando estaba embarazada. Yo lo descubrí ya pasado el tiempo y también fue hermoso encontrar tantas mujeres poderosas en este abrazo colectivo a la maternidad consciente.

Madres ayudando a madres con honestidad, hablan de las luces y las sombras de este maravilloso camino: “Un día despiertas y comienza tu mamamorfosis”, sanar tu niña interior, la confianza y el instinto, así es la crianza consciente. No dejéis de visitar el blog de mi casa al mundo de Aguamarina, la impulsora de este proyecto.


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La cantidad de información y recursos acumulados durante mis 6 años de maternidad es ingente, pero estas cinco canciones y el libro creo que pueden ser perfectos para compartir con cualquier futura mamá, sin agobiar, para que disfruten del proceso y vayan recorriendo su propio camino.

Este post va dedicado especialmente a mi embarazada favorita.

4 falsos mitos sobre las escuelas alternativas.

Las escuelas de pedagogías innovadoras, también llamadas escuelas libres, activas, vivas o alternativas son todavía poco conocidas, nosotros llevamos como 4 años buscando información sobre ellas, leyendo todo lo que caía en mis manos, visitando todas las que hemos podido y desde hace un año disfrutando de una. Salirse de la zona de comfort no es fácil, surgen dudas y reconozco que da vértigo, pero después de un año de VIVIRLO, os puedo decir que no podemos estar más contentos y que ojalá hubiéramos tenido la oportunidad de haberlo hecho antes.

Hace unas semanas, cuando estaba terminando el curso, fuimos a una reunión del cole en la que la directora hablaba de algunos de los FALSOS MITOS sobre este tipo de escuelas. Me pareció fantástico el resumen porque algunos de ellos nos rondaban a nosotros en la cabeza a principio de curso, y con el transcurso del mismo hemos llegado a las mismas conclusiones. Basándonos en nuestra experiencia os comparto 4 de ellos que creo se pueden aplicar a muchas de estas escuelas:

1. Los niños “viven en una burbuja”.

Esta era nuestra principal inquietud a principio de curso, nosotros no queríamos que nuestros hijos estuvieran aislados del mundo y de la realidad, por supuesto de la realidad de unos niños de 3 y 5 años, y hemos podido comprobar que no ha sido así. En el nuevo cole los niños también pegan, insultan y dicen palabrotas, se pelean y hacen daño, como en todos los colegios del mundo, la diferencia está en el acompañamiento. Lo que nosotros hemos vivido es que en las escuelas tradicionales hay un déficit de acompañamiento en estas situaciones, por mucho amor e interés que ponga un profesor, con ratios de 20-30 niños por docente es IMPOSIBLE atender estos aspectos, básicos siempre, pero especialmente con estas edades.

2. No hay violencia en este tipo de escuelas.

Este punto tiene mucho que ver con el anterior. Os diré que si hay violencia entre los peques en estos colegios, como en todos, claro que la hay. Pero de nuevo los ratios profesor/alumno permiten hacer un seguimiento muy de cerca, se actúa rápido y la actitud consiste en NO PERMITIR, hablar, explicar y ofrecer alternativas al niño que siente un malestar y lo ha expresado de forma violenta.

3. Serán adultos equilibrados emocionalmente.

Para empezar, yo no entiendo muy bien que es ser equilibrado emocionalmente, quiero decir que no creo que haya un consenso general para ello. Además como ya he comentado, los niños y niñas que asisten a estas escuelas no viven en una burbuja, tienen vida, amistades, familia y experiencias fuera de la escuela. Así que el equilibrio, sea lo que sea, no está asegurado. Lo que si es verdad es que se le da mucha importancia a lo emocional y se trata de ofrecer herramientas al respecto que les puedan ser útiles.

4. Tendrán el mismo nivel académico que en una escuela tradicional.

Es imposible asegurar esto, porque además cada niño tiene un nivel y unas inquietudes. Lo que si es verdad es que la cantidad de materia que se preparan es menor, no dedican tanto tiempo a la adquisición de conocimientos como tal, sino que todo está englobado en un contexto, y el conocimiento parte de una emoción. Ahora bien, efectivamente en las escuelas tradicionales tratarán más temas y materias, pero ¿Cuántas de ellas serán aprendidas, recordadas y asimiladas?

Espero que este post os haya sido de ayuda, criar distinto es MUY DIFÍCIL en un sistema tradicional, se puede hacer con mucho esfuerzo y viviendo una auténtica CONTRADICCIÓN entre lo que los niños y niñas ven el el cole y lo que ven en casa. Cuando decidimos salirnos del sistema, además de dudas sobre lo nuevo y desconocido, yo no sabía si nos estábamos convirtiendo en “COBARDES O VALIENTES” …….. quizá suene un poco dramático, pero así es como me sentía al abandonar un sistema por el que estaba luchando, intentando que fuera más amable y respetuoso. Ahora ya os puedo decir que no nos hemos convertido en ninguna de las dos cosas, que lo único que nos ha pasado es que somos un poquito más LIBRES.

¿Qué dudas tienes sobre este tipo de escuelas?

¿Harás huelga feminista el 8M?

Hubo un tiempo en que yo vivía en los mundos de Yupi: licenciada, con un trabajo “bien” remunerado, pareja, casa, coche e independencia. Entonces pensaba que aquello del feminismo era algo del pasado, y que yo no era feminista, sino que creía en la igualdad. Entonces me quedé en el paro y perdí la cuenta de las veces que me preguntaron en las entrevistas de trabajo si pensaba tener hijos, y ese fue mi primer golpe de realidad respecto a las injusticias que podemos llegar a sufrir las mujeres simplemente por ser.

Después, hace casi 6 años fui madre por primera vez, y aunque al principio no sabía ponerle nombre a esa forma de criar nuestra, ya estaba inmersa en la senda de la crianza con apego, consciente y respetuosa. Entonces me declaré ANTIfeminista, porque me daban ganas de vomitar cada vez que alguna feminista cargaba contra madres que elegían quedarse en casa a criar a sus hijos o criticaban a madres que daban el pecho porque lo que había que hacer era quitarle el pecho al bebé para que el padre pudiera darle biberones en pro de la “igualdad” y así la mamá pudiera incorporarse al mundo laboral lo antes posible. No me entraba ni me entra en la cabeza que para ser feministas tuviéramos que deshumanizarnos de esa manera, olvidarnos de nuestra naturaleza y de nuestro instinto y sobre todo dejar de lado las necesidades de nuestras crías. Y además me horrorizaba y sigue horrorizando que para ser feministas tengamos que dejar de ser mujeres y convertirnos en máquinas de producir al servicio del sistema, que lo que no quiere son personas íntegras, ni capaces ni libres, ni conscientes, simplemente productivas. Perdí también la fe en las mujeres, lo que percibía en aquel momento era que la crianza se había convertido en una competición, en un cúmulo de mentiras, apariencias, críticas y juicios de unas sobre otras, en mujeres solas aparentando ser las mismas de siempre, cargando con todo, con los niños, con las casas y con sus vidas “intactas” tras sus maternidades, negando sus sentimientos y los de sus crías. Y me sentía muy sola.

Entonces me lancé al mundo virtual y encontré mujeres y madres con mis mismas inquietudes, mujeres conscientes y orgullosas de su naturaleza, mujeres ayudando a mujeres en su estilo de crianza fuera el que fuera, mujeres empáticas, atentas, instintivas, cuidadoras y sabias. También encontré mi tribu no virtual de mujeres poderosas, tan distintas todas pero con el objetivo común de mejorar el mundo a través de la educación, el amor y el respeto a nuestros hijos.

Y así fue como recuperé el orgullo de ser mujer y me abracé de nuevo al feminismo y me reconozco feminista hasta el último poro de mi piel. Aunque en algún momento me he podido sentir poco representada por este movimiento, somos tantas y tan diversas que es muy difícil que coincidamos en todo, y gente desagradable hay en todas partes y en todos los colectivos. Pero en lo básico, en nuestros derechos y libertades estamos todas de acuerdo. He leído el manifiesto feminista del 8M, han conseguido un manifiesto actual con mucha fuerza y que engloba muchas realidades feministas, no sólo las de las trabajadoras, y problemas que sufrimos todas, os dejo un extracto de las reivindicaciones:

  • “Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!”
  • “Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!”
  • “La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas.”
  • “Pedimos la cotitularidad de las pensiones y que el tiempo dedicado a tareas de cuidado, o que hemos desarrollado en el campo, sea reconocido en el cálculo de las pensiones al igual que el trabajo laboral y luchamos  por  la ratificación del convenio 189 de la OIT que regula el trabajo doméstico.”

Además esta huelga no es sólo para nosotras que vivimos en el “privilegiado” primer mundo, la vida es terriblemente dura para las mujeres en otras culturas y todo este movimiento va también por ellas.

¿Voy a hacer huelga feminista el 8M?

Si, seguro que si, en la medida de mis posibilidades haré huelga el 8M para dar visibilidad al movimiento feminista. No faltaré al trabajo, pero haré huelga de consumo y huelga de cuidados y hablaré de todo esto en casa con mis hijos.  Seguiré esforzándome cada día para ofrecer a mis hijos una educación feminista que mejore las cosas en el futuro, y seguiré con la lucha diaria de la corresponsabilidad en el hogar y cuidados de la familia. Además de poner mi granito de arena con este post.

¿Y tú qué vas a hacer?