Robert Swartz y como fomentar el pensamiento crítico o creativo. (TBL)

Hoy no escribo yo, bueno la introducción sí, pero lo que sigue es una colaboración de mi amiga Cristina Albarrán. Ambas nos apuntamos a una charla sobre TBL que ofrecieron en nuestro municipio pero yo no pude asistir. En ocasiones publicaré posts de amigos y conocidos sobre asuntos que me parezcan interesantes y en la misma línea de pensamiento que sigue el blog. Espero que lo disfrutéis:

Hace unos días pude asistir a la charla que dio el Dr. Robert Swartz en la CEU de Montepríncipe (Boadilla) ¿Cómo trabajar las destrezas del pensamiento en casa? La importancia de enseñar a pensar desde edades tempranas. Para mi era completamente desconocido su trabajo en el desarrollo y promoción del pensamiento creativo y crítico, más conocido como TBL (Thinking Based Learning), durante la educación de los peques. En esta entrada quiero dar una visión general de los puntos que trató y captaron mi atención para que si os apetece penséis sobre lo planteado.

Tras la pertinente presentación por parte de los anfitriones, el Dr. Robert Swartz comenzó hablando del desarrollo de buenos hábitos de pensamiento y cómo enseñar/aprender a hacer las cosas mejor, a pensar mejor, a sacarle más partido a las ideas. Se refirió al proceso del pensamiento como algo que ejercitar, al cerebro como “músculo”, a la necesidad de entrenarlo para que alcance su máximo desarrollo, en velocidad, en capacidad, en habilidad para procesar y para contrastar ideas e información. Habló de la figura de un “entrenador=profesor” para estimular la mejora, aconsejar y guiar cómo usar nuestra capacidad de pensar mejor para llegar al máximo, para que su capacidad de trabajo sea mayor y sobre todo para que tienda a un pensamiento crítico, un pensamiento creativo, para convertirnos en mejores pensadores.

Analizamos que el pensamiento es una cualidad intrínseca del ser humano, todo ser humano piensa, pero no todos lo hacen igual, ni todos piensan por las mismas cosas, ni les preocupan las mismas cosas, ni pueden llegar a las mismas ideas o conclusiones porque éstas están influenciadas por las vivencias de cada uno, por sus experiencias, por la información previa a algo y especialmente por la costumbre de hacerlo, por la habilidad de haber ejercitado el pensamiento crítico durante gran parte del tiempo y especialmente en la infancia. Mostró algún anuncio de coche o cereales para expresar la idea de que la información recibida en algún momento de nuestras vidas, información aparentemente sin importancia y extraída inconscientemente del anuncio, luego puede volverse crucial para tomar una decisión.

Defiende que nuestra capacidad de pensamiento crítico está vinculado a la toma de decisiones, desde cosas muy diarias como qué pan comprar, qué comida comer hasta otras decisiones que se toman muy eventuales pero que igualmente pueden afectar muchísimo a nuestro desarrollo personal y vital como el trabajo que elegir, qué estudiar, dónde vivir, tener hijos o no…etc.

Toda decisión puede tener vinculada una o varias consecuencias. Nuestra capacidad de buscar/pensar diferentes decisiones, así como de prever las posibles consecuencias de cada decisión está ligada directamente a nuestros conocimientos, nuestras vivencias, nuestras creencias, nuestros deseos, nuestro estado emocional y cada persona es diferente. Por tanto, en un aula o en un grupo serán posibles muchas decisiones diferentes frente a una misma pregunta y muchas consecuencias por cada decisión. Cuanta mayor capacidad tengamos para desarrollar diferentes posibles decisiones frente a una pregunta o problema particular, y cuantas más cosas podamos predecir, se puedan cumplir o no, mayor y mejor será nuestra capacidad de pensamiento crítico.

Necesitamos un pensamiento crítico y creativo cuando:

  • Tomamos decisiones.
  • Solucionamos problemas.
  • Hacemos predicciones.
  • Argumentamos.
  • Comparamos y contrastamos.
  • Hacemos algo diferentes.
  • Las decisiones están vinculadas a consecuencias.

Habló del libro “Shiloh” y de “Horton empolla un huevo” como libros usados en aulas para estimular el pensamiento crítico y creativo. Son libros que en su trama principal el protagonista toma una decisión determinada y eso conlleva ciertas consecuencias que le afectan directamente.

Estos y otros libros son usados para parar la historia y fomentar/animar a los alumnos a prever diferentes consecuencias derivadas de la decisión tomada por el protagonista. Los alumnos evalúan las posibles consecuencias y en función de ellas deciden qué decisión podría tomar el protagonista y cuál sería la mejor según las consecuencias que ellos mismos han previsto. Defiende que así se estimulan las habilidades discursivas, estimula el respeto por las ideas de todos, estimula la humildad para escuchar y aceptar ideas diferentes y en función de ellas poder reorganizar o no nuestros pensamientos e ideas para conseguir llegar a una conclusión o decisión más adecuada o exitosa.

Defiende especialmente el método para estimular la capacidad de decisión en un grupo, para que el grupo en su conjunto pueda llegar a una decisión conjunta que involucre a todos y donde todos sean igualmente responsables, en el grupo se admite la opinión de todos, se escucha a todos y se adaptan las decisiones a todos. Lo considera especialmente importante para desarrollar el TBL en la familia, que todos los miembros puedan participar en la toma de decisiones como vacaciones, comidas, sitios a visitar etc.

Otra de las herramientas que propone es discutir acerca de hechos cotidianos o que afectan a la sociedad: la energía (renovables vs consumibles), educación, alimentación, etc. De esta forma los estudiantes buscan información sobre cosas que interesan para poder plantear ideas o cosas nuevas, van a diferentes fuentes para responder las preguntas que surgen, para buscar soluciones a problemas concretos y aprenden no sólo lo que está en los libros.

¿Cómo estimular el pensamiento creativo en casa?

  • Usar libros para encontrar diferentes consecuencias a decisiones tomadas por los protagonistas.
  • Realizar toma de decisiones conjuntas donde cada uno pueda expresar sus deseos, opiniones y todos juntos ver las diferentes opciones, con sus ventajas e inconvenientes, y juntos tomar la decisión final.
  • Hablar de cosas cotidianas, actitudes, problemas que afectan al entorno que nos rodea. En definitiva, estimular la discusión de temas, buscar pros y contras, analizar las consecuencias y en función a todo eso elegir la que creamos es mejor.

Para concluir el Dr. Robert Swartz menciona el video del colegio AIXA en Palma de Mallorca: https://www.youtube.com/watch?v=rtD068R0vbk

Y os dejo algunos enlaces que me han parecido interesantes:

http://enlaescuela.aprenderapensar.net/tag/robert-swartz/

https://www.youtube.com/watch?v=PcZFR8e1Pcc

Y este enlace por si alguien se anima a apuntarse 😀 http://teach-think.org/es/programas/programas-especiales/ctt-instituto-verano/?gclid=CjwKEAjwlKLHBRDztKr6wMnRthMSJAALcT-s9SSSSoV5eGxnT-X7GoBK6G8e5amd7-BowNtOOuj6PRoC0UTw_wcB

Para concluir: Un bien desarrollado pensamiento crítico nos puede acercar a tomar las mejores decisiones posibles.

Otro día presento la versión más subjetiva y crítica de la charla, pero mientras tanto os invito a reflexionar, indagar y pensar si querríais o podríais implementar esto en la vida cotidiana.

Gracias a la “dueña” del blog por dejarme participar.

Cristina Albarrán

https://www.facebook.com/cristina.albarran.1?fref=ts

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No me gusta “el monstruo de colores”.

En el cole de Candela tienen muy buenas intenciones respecto al tratamiento de las emociones en educación infantil. La teoría es prestar atención a las mismas, y ayudar a los peques a identificarlas y expresarlas. Para ello siguen una guía de educación emocional y se apoyan en libros como “El monstruo de colores”.

El año pasado ya les leyeron el cuento e hicieron con una mamá un taller con palitos de colores, y este año continuando con el tema, llevan a casa un libro con cada una de las emociones del libro, en el que cada niño tienen que poner fotos, dibujos o lo que quieran sobre las cosas que les dan miedo, las cosas que les enfadan, etc.

Ya en su momento, no me gustaba que les hicieran identificar los sentimientos con colores. Pero además estas navidades alguien, con toda su buena intención, nos regaló el libro y pude confirmar que NO ME GUSTA EN ABSOLUTO por los siguientes motivos:

  • Como ya he comentado, no veo la necesidad de hacerles identificar los sentimientos con colores, me parece que con ello les limitamos la creatividad y el placer de utilizarlos, dibujar y expresarse con libertad ya desde pequeños. ¿Por qué el negro es miedo o el rojo enfado?.
  • Cuando llegamos al monstruo negro, que es el del MIEDO, el texto del cuento dice literalmente: “El miedo es cobarde. Se esconde y huye como un ladrón en la oscuridad”. ¿No os “chirría” esta frase?, ¿De verdad queremos enseñarle eso a nuestros hijos? ¿O hacerles sentir que tener miedo es cobarde?.

monstruo_colores_miedo

  • Además de lo anterior, la niña me parece que trata al monstruo con poco respeto. Justo al empezar, cuando el monstruo está hecho un lío con sus emociones le dice enfadada “Ya te has vuelto a liar? No aprenderás nunca ….” ¿No aprenderás nunca?. Negación, enfado, reproche, esta frase lo tiene todo.

monstruo_colores_enfado

Así que no veo “el monstruo de colores” como un libro de referencia, y no entiendo que sea un recurso tan utilizado para “enseñar” sentimientos. Sobre todo partiendo de la idea de que me parece a mi que los sentimientos no se enseñan, se viven y se acompañan.

No he investigado mucho, pero para momentos puntuales me gustaría encontrar algunos cuentos que hablen de emociones, tal cual, sin adornos, con ejemplos reales que puedan vivir los niños. ¿Conocéis alguno?

 

Mujeres “guerreras”

Durante un tiempo hemos estado leyendo a diario Mulán, un cuento que eligió Candela en la biblioteca y que en realidad no es muy apropiado para niños de 3 años y medio, por los textos, por lo largo que es y porque al final tienes que explicar muchas cosas, echarle imaginación y “traducirlo” para que lo entiendan un poco. Pero ella quería un cuento de princesas, eligió Mulán y durante algo más de un mes ha sido su preferido.

Además entre lo largo que es, las preguntas y la curiosidad que le ha despertado el tema de China, la muralla, las casamenteras, los dragones, las guerreras, y los grillos de la suerte, la hora de dormir se ha alargado más de lo normal y eso lo convierte en un cuento “superchuli” como diría ella. También ha llegado a sus propias conclusiones:

-¿Y por qué sólo pueden ir los hombres a luchar mamá? – Porque pensaban que las chicas no eran fuertes. – Vaya, pues no se enteran de nada. – No hija, no tenían ni idea.

Así que parece que hay cosas que son obvias y que no es necesario explicar. La igualdad en los niños es natural a no ser que se les enseñe lo contrario.